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La disciplina emocional en el liderazgo de las empresas


Escrito por Mario Curatolo el 22 de Setiembre del 2012

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Si bien el dinamismo emocional ha siempre formado parte de la realidad empresarial, el control de las emociones ha sido siempre considerado un lastre para rendimiento empresarial. Sin embargo, la gestión de las emociones, en las empresas modernas, se ha convertido, en un elemento clave, para la capacidad competitiva de la empresa, al añadir, a la gestión racional, el “instinto” como factor diferenciador.

El dinamismo emocional ha siempre formado parte de la realidad empresarial, y en particular, de la realidad operativa de la empresa. Sin embargo, las emociones, han terminado, siempre, siendo tratadas como un lastre al rendimiento empresarial,  y, por tanto, controladas, en aras de mantener, la supuesta efectividad, de un racionalismo generencial. Resulta paradójico, por tanto, constatar, cómo, lo que antes se consideraba como una debilidad propia de la condición social de la empresa que limitaba su desarrollo y crecimiento (las emociones de las personas que la integran), hoy día, se considere, como una fortaleza empresarial.  De hecho, la gestión eficiente de las emociones, ha terminado formando parte activa del contexto empresarial moderno. Esto implica que, la gestión de las emociones, en las empresas modernas, se ha convertido en  un elemento diferenciador clave, al añadir, a la gestión racional, el “instinto”.  La velocidad a la que se suceden los cambios en el mercado, hace que, la información que las empresas utilizan para tomar sus decisiones, resulte obsoleta, una vez recopilada. Esto, ha llevado a empresarios y directivos a utilizar su propia “intuición”,  como complemento, al uso de una información imperfecta, a la hora de tomar decisiones estratégicas, para poder operar en circunstancias donde la anticipación resulta, el factor clave, del éxito empresarial.

El recurso a la intuición, no es más que uno de los múltiples caminos que permiten a los gerentes y directivos, mejorar la toma de decisiones dentro de la empresa. La inteligencia emocional, en la empresa, no debe ser, por tanto, una prerrogativa, solamente, del buen líder, sino, más bien, una seña de identidad de todos y cada uno de los trabajadores de la empresa. De ahí que, sólo, a través, de la generalización de un dinamismo emocional, entendido como, la capacidad de todos cuantos trabajan en la empresa de poder integrar las propias emociones con la propia racionalidad, se podrá maximizar, la verdadera capacidad creativa de la empresa.  El dinamismo emocional, al estar encuadrado en la gestión de las emociones, termina reflejando, cómo las emociones impactan en las relaciones interpersonales, dentro de la empresa. Las emociones, por tanto,  terminan afectando, no sólo, la flexibilidad y confianza de  directivos y gerentes, sino, también, la manera, cómo, todo el personal de la empresa, termina abordando, de manera creativa y proactiva, la resolución de los problemas operativos de la empresa.

El dinamismo emocional en la empresa, se concreta, cuando, tanto a nivel  directivo, como a nivel operativo, se maximiza, el alcance, la intensidad, y la fluidez emocional en las relaciones interpersonales.  Al igual que, el impacto que tiene en nosotros, el rango de notas que una obra musical es capaz de alcanzar, el éxito de una empresa, dependerá, en gran medida, del número de recursos, intelectuales, materiales y emocionales, que, el personal de la empresa sea capaz de utilizar para realizar el propio trabajo. De ahí que, las empresas, busquen fórmulas, que permitan a sus trabajadores, traspasar los límites de la propia conformidad, para alcanzar nuevos límites en la comprensión de su actividad y, así, diferenciarse de la competencia.  Esto supone, una reinvención de la manera de entender el alcance del compromiso individual de los trabajadores, con el propio trabajo y la empresa (grado de madurez profesional).  Alcanzar un mayor grado de madurez profesional, sin embargo, comporta, desarrollar, una capacidad para modular la intensidad del  alcance del compromiso, con el trabajo y la empresa.  Esta regulación de la intensidad emocional, resulta crítica para no caer en un fundamentalismo destructivo de la propia actividad empresarial. Al igual que una obra musical puede ser técnicamente, muy buena, si no se regula la intensidad emocional de su ejecución, la capacidad de apreciación del público, resultará mermada. Lo mismo sucede con empresas, cuya incapacidad para gestionar la intensidad de las emociones de su personal, les puede llevar a sobredimensionar o infravalorar sus actuaciones, y, de modo casi inadvertido, entrar en una deriva extremista en la que resulte difícil, identificar el “tempo” de la empresa y por tanto, la naturaleza  de su propia identidad, como tal. Si bien, el alcance y la intensidad emocional, resultan factores claves a la hora de explicar el dinamismo emocional del liderazgo empresarial, dichos factores, resultan, necesarios pero no suficientes para explicar, cómo, la gestión de las emociones, incide en la capacidad competitiva de las empresas. Siguiendo con el símil musical, al igual que no sirve de nada que una partitura,  permita tocar un rango de notas muy amplio con una adecuada indicación  de la intensidad emocional de la ejecución, si, la ejecución de la pieza, carece de fluidez interpretativa, esto, mermaría su apreciación. La fluidez emocional, en la empresa es, por tanto, la que permite al personal, traspasar los límites de la propia experiencia del trabajo, añadiendo valor, a cada actuación.

Al igual que el compositor de una partitura, trata de  mejorar la experiencia emocional de su obra, introduciendo rangos de sonoridad más amplios y variados, y regulando la intensidad emocional (fine-tuning), de la ejecución; el éxito de su obra, dependerá, en última instancia, de la fluidez  emocional de la interpretación.  Esto supone, en el caso de una empresa, que, el dinamismo emocional, dependa de que el liderazgo, discipline, de una manera más novedosa, las emociones de directivos y trabajadores dentro de la empresa, para alcanzar un nuevo equilibrio competitivo. 

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1 Comentarios

19 - 3 - 2016 5:18:19
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Tras estos últimos años de crisis, la dirección de rrhh de mi empresa en santander ha decidido volver a dar formación en habilidades y desarrollo a sus trabajadores. Ha confiado los proyectos de coaching y la formacion de mindfulness a people innova ( www.peopleinnova.com ). Yo recibo minddulness y esta siendo un éxito.

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